6 cosas que hay que saber antes de comprar una manta eléctrica

Cuando necesitas un poco de calor extra (y no quieres subir el termostato) durante las frías noches de invierno, una manta eléctrica puede ser de gran ayuda. Pero antes de comprarla, hay varias opciones a tener en cuenta y precauciones de seguridad que debes conocer. A continuación te explicamos cómo asegurarte de que adquieres la mejor (y más segura) manta eléctrica.

1. Sí, el tejido puede ser seguro y acogedor.

Las mantas eléctricas suelen estar hechas de microfibra de poliéster o vellón. No dejes que la palabra poliéster te eche para atrás; estas mantas suelen ser súper suaves y afelpadas. Ocasionalmente puede encontrarlas de acrílico (que no tiene un tacto tan agradable) o de algodón (que es más inflamable), pero su mejor opción es el poliéster.

2. Considere las opciones de ajuste de calor.

Muchas mantas vienen con múltiples ajustes para que pueda ajustar el calor a su gusto. Algunas incluso ofrecen calefacción dual con dos mandos para que la utilicen tanto usted como su pareja para dormir.

3. Y no te olvides de la longitud del cable.

Pueden variar; asegúrate de comprar uno lo suficientemente largo para que llegue a tu cama cuando esté enchufado.

4. Saber utilizarla con seguridad.

Cuando utilices una manta eléctrica, debe estar siempre plana (nunca doblada o arrugada) para evitar una excesiva acumulación de calor. Y no debe ponerse nada encima de la manta, es decir, ni usted, ni otra manta, ni ningún objeto como una almohada o un libro. Esto puede atrapar el calor y dañar las bobinas del interior de la manta. Y, por supuesto, no deje nunca la manta encendida cuando no la utilice. Opta por una que tenga una función de apagado automático por si se te olvida.

5. Puede (y debe) lavar algunas mantas eléctricas.

Aunque “eléctrico” es a menudo sinónimo de “mantener alejado del agua”, muchas mantas eléctricas se pueden lavar a máquina para facilitar su cuidado. Asegúrese de seguir las instrucciones de la etiqueta de cuidado y retire el cable, los mandos y cualquier otro accesorio. Compruebe el embalaje para ver si la manta se puede lavar a máquina antes de comprarla.

6. Reconozca cuándo ha llegado el momento de sustituirla.

Si cuida y utiliza correctamente una manta eléctrica, puede durar hasta 10 años. Si nota que el calor no parece estar distribuido uniformemente o si la manta está descolorida en algunos puntos (señal de que hay una quemadura interna), es hora de comprar una nueva.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *